| 12 mayo 2000-05-12 Hablan delegados
hispanos
CLEVELAND (UMNS)"Quisiera compartir con mi iglesia local las experiencias
tan hermosas y el aprendizaje tan intenso que tuve aquí en la Conferencia General
2000", expresó Nélida Mora Morales, delegada de la conferencia de Florida y miembro
de la iglesia "Coral Way", en Miami.
La Conferencia General es el cuerpo legislativo de la Iglesia Metodista Unida, el cual
se reunión en Cleveland, del 2 al 12 de mayo. Este cuerpo toma las decisiones que rigen a
la iglesia, se reúne cada cuatro años y es la que tiene la autoridad para hablar a
nombre de la iglesia.
La señora Mora es una de 23 delegados hispanos de los Estados Unidos, además de
cuatro de Puerto Rico. También estuvieron presente varios obispos y líderes de la
iglesia metodista en la América Latina y el Caribe.
El Rdo. Enrique Capó, presidente de la Iglesia Evangélica Española, dijo que le
llamó la atención "el sistema de los comités legislativos, en donde todos
participan y estudian las peticiones" antes de ser presentadas en la plenaria.
"Me gustó ver la participación del pueblo", agregó.
Capó explica que la Iglesia de España es un producto de la unión de metodistas,
presbiterianos y luteranos. Esta iglesia comenzó a gozar de libertad después de la nueva
constitución de España, de 1978, la cual declaró la separación de iglesia y estado.
Los delegados a la Conferencia General votaron a favor de mantener la posición de la
iglesia con respecto al homosexualismo. Sigue la prohibición de ordenar pastores que
practiquen el homosexualismo. Además declararon que aunque todas las personas tienen
méritos delante de Dios, la prática homosexual va en contra de las enseñanzas
cristianas. También prohiben a los pastores metodistas unidos que oficien en ceremonias
que unen a personas del mismo sexo.
-SIGUE-
Capó reflexionó sobre la división interna de la iglesia que pudo observar en la
Conferencia y piensa "cómo se va a mantener una iglesia dividida". "La
influencia liberal es grande, mayormente entre los obispos", agregó.
Frente a las demostraciones de protesta pública de los grupos homosexuales, el
representante español opinó que "debe de haber algún movimiento de acercamiento
hacia los disidentes", para aliviar "el dolor de la iglesia".
Mora cuenta que mucho antes de venir a la Conferencia, recibió numerosos envíos de
libros y circulares, y "hasta cartas personales que le pedían el apoyo al movimiento
homosexual". Dice que muchas personas durante las sesiones que lidiaban con este
asunto, "oraban y lloraban".
Esta Conferencia General vió una mayor involucración de étnicos, tanto clérigos
como laicos, que en ninguna ocasión pasada. La representación hispana fue casi el doble
de la que hubo hace cuatro años. Sin embargo, la participación en plenaria fue mínima,
en comparación con el grupo de Africa quienes, con un idioma distinto al inglés, se
levantaron varias veces para hablar en contra del asunto del homosexualismo y dijeron que
si la iglesia metodista cambiaba su política, sería "desastroso" para la
iglesia africana.
La Conferencia terminó a media noche del viernes. Más de dos mil delegados y
visitantes regresan a sus iglesias con nueva energía para llevar adelante el mandato de
ofrecer Cristo al pueblo. Las peticiones aprobadas irán a parar al Libro de la
Disciplina, el cual es el libro de la ley en la Iglesia Metodista.
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--Julio Gómez |